viernes, 23 de junio de 2017




Antes de volver a morir
Me busco en ti
Y me amo

Olvido a mis embalsamadores
Como una hoja blanca olvidó el verano

Amo como parece que no hay que amar
Como no se debe
como aterra amar

Porque me gusta cuando ves a dios
...y me lo gritas con los ojos




martes, 27 de septiembre de 2016

Esas mañanas




Están esas mañanas
Como de domingo inabarcable
Están esas y otras
Las que resultan de abarcar todo
Y macerarlo
O de creer que ha sido
Un instante visto en otro lugar
Mañanas de martes
Para endomingar en sepia


.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Obscenidades #1



No me horroriza la muerte
Sólo la vida que la alimenta
Esa vida
La que se erige en juez y parte de su propia agonía
y sentencia
Implacable
A condena perpetua y dolores forzados
La que respira el polvo del suelo
Agotado de rostros pisados y
Cuerpos enroscados en torno a brazos
Inmóviles
Impasible verdugo de lo ajeno
Me horrorizan las vidas que sobrevuelan
Obscenas
Y extravían
Todas esas miradas que se perdían hablando a las nubes
Disipadas en el miedo de los truenos
Todas esas palabras que iluminaban los bosques
Ahogadas en ciénagas ignorantes de sí
Enterradas en las aguas
Heladas
que conservan intacta la indiferencia






lunes, 12 de septiembre de 2016

Murallas





Un instante de certeza absoluta
es suficiente
Percibir la intensidad de la primera última vez
no puede ser si no así
Sin derecho a rectificación
Sin deber de enmienda
.
.
.



Buscaban algo más que la luz los árboles que amurallaban mis montes
Las aguas por caer
cuando no bastaban las riadas
La luz negada por el manto negro que los abrigada
cuando no bastaba el ocaso
La invisibilidad arada con reja de plumas pardas
cuando no bastaba la noche

Buscaban algo más y encontraron
El fuego en el que retorcerse como gusanos
Simas infinitas a las que asomarse
El vértigo del inicio de los sueños

Buscaban algo más
Y fueron muralla asediada
Fueron bastión herido a manos del equinoccio
Fueron torreón en ruinas bajo las aguas

Buscaban algo más
Y lloraron ámbar
Supuraron sus heridas fósiles
todo el silencio del tiempo azul al que cayeron



.
.
.

El dolor de la certeza es alivio
la herida, puerta abierta.
Y sus goznes quejumbrosos
arrancan al sueño fatuo
la lucidez de la evidencia.



    

jueves, 8 de septiembre de 2016

Entre el aquí y el allá




Desperté
entre el aquí y el allá
con  garganta 
de cristal



Supe que hay adónde llegar
Supe de un horizonte mixtilíneo 
Sé que es como todas las fronteras
frontera impalpable e irreal

Sé que mantiene
entre el aquí y el allá

Una franja que es cuerda de funambulista


Y llegué a ese horizonte inaudito
Con el depósito lleno
a pesar de todo

A pesar de los kilómetros de noche
Que de él me separaban

Llegué sin necesidad de cadenas
A pesar de la nieve caída sin descanso
En los últimos inviernos
de cada día


Llegué tras descubrir
En el mapa que sombreaba el salpicadero
Que las carreteras eran trampas
Que hay que llegar esquivando sus trazados
Obviando los atajos
Plegando al revés
Aquella mi enorme página presuntuosa

Y llegué
Justo cuando creí que desaparecería ante mis ojos
de lluvia en el desierto


Justo cuando su cuerda tensa
me abrió los brazos
y pude sentirla clavada
en el arco de mis pies





Y conjugué completos todos los pretéritos
indefinidos
en cada paso
Con la pértiga atravesándome el pecho

Agoté cada verbo
hasta su última desinencia

Vacié mi voz
y vi caer las palabras como el pedrisco de agosto
Y las contemplé estallar contra el suelo
ardiente y reseco

Vomité las últimas letras
impulsadas por un espasmo imposible y aniquilador

Escupí los restos infectos de pretéritos
perfectos
con la simpleza de un presente
liviano





Entre el aquí y el allá
Quedé
Muda y descarnada
.
.
.





lunes, 14 de diciembre de 2015

Deshielo




La excusa es un callejón oscuro con la prisa de una cañería que gotea
El hambre urgencia de saciedad contra los ladrillos
Calmaré la sed que nos ha despeinado la piel
Volveré a buscarte en el hielo ahogado de mi vaso

(Huiré entre las nubes que el amanecer arranca a la tierra
Sobrevolaré las tejas rotas que paren goteras en mi desván
Allí me arrancaré las plumas
Que sea otra  lluvia la que me inunde
Trae más cubos para recogerlas
Antes de que sean avenida devastadora arrastrando la tibia luz del pasillo
No tengo erial que resista su fuerza
Ni sótano que las contenga
Olvidé nadar
Dejé el último vuelo suspendido de un cielo que reparte incansable luz y tiniebla)

Escucho el tintineo del hielo al levantar el vaso
Sigo esperando
(Que suba el nivel del mar)

viernes, 4 de diciembre de 2015

REM




Desde el borde de este cráter
El océano de la noche trae su fata morgana
Cabalgando la marea alta
Espera que rompa
Y encontrarás una vida abandonada en la orilla
Ahogada en plata
Entre el crepitar de espumas inaudibles
Devuelta a la tierra de las estrellas negras

Y ahora pregúntale de dónde vino el temblor de su piel
Cuándo supo que saltar al abismo no era difícil
... no esperes repuesta
Quedó sumergida en la llanura abisal que la recogió
Allí dejó el lastre de alas rotas
Junto a las lágrimas perdidas entre sal y carbonatos
Allí se arrancó la piel azul
En jirones de aguas profundas y heladas
Allí amontonó los retazos de tiempo en los que esperó acurrucada
Hasta que se le entumecieron los recuerdos
Allí vació sus sordas letanías
Trenzadas para atarse a la pira del olvido
... no esperes respuesta

Y ahora recógela y arrástrala hasta el fuego de tus lares
Tal vez la reconozcan antes del amanecer
... Acerca el oído a su pecho
Está invadido por todas las olas de aquella tormenta
Allí aún naufragan veleros blancos
Devorados con el hambre oceánica de la tristeza que nadie conoce
Allí rompen piélagos impensables contra los acantilados de su piel
Resuenan en los huecos que cavaron sus latidos
Allí duermen las sirenas junto a los ahogados
Y sus sueños resucitan el dolor de las arenas que quedaron huérfanas de ojos y sonrisas
Allí una selva de corales traza laberintos de silencios petrificados
Despojados de ecos y rumores, ásperos y fríos caminos en los que sangra su historia
... Acerca el oído a su pecho

Y ahora asómate a su sima y déjate vencer por el viento que agita sus entrañas
Busca el ojo de huracán que arrasó todas las imágenes fatuas
... Escucha las hojas secas arremolinadas en sus rincones
Allí está su bosque de lamentos escondidos entre las sombras
Arraigado en las carnes laceradas por senderos ocultos bajo la niebla
Allí se aletargaron las palabras que nadie escuchó
Para cubrir la ramas que buscaban los astros cada noche de invierno infinito
Allí hablan los fósiles arrancados a pico cada madrugada ausente
Vagan perdidos y tropiezan ciegos de tierra y humedad
Allí trazó su cartografía arrastrando los dedos sobre el polvo de su huída
En busca de las coordenadas un territorio que pueda albergar su reino de amapolas
... Escucha mis hojas secas deshacerse entre tus dedos

No apartes tu mirada
Que la noche describa su órbita implacable entre mis hombros
Que despierte al alba de tus párpados
Mientras la escarcha acecha silenciosa los pasos de mis días
Que mis pupilas se traguen todos los soles del universo que se expande tras las tuyas
Que me habiten los mundos que alimentan las estrellas negras

No apartes tu mirada mientras aplaco mares y tierras
No apartes tu mirada de mis tinieblas
Deja que siga trashumando las cañadas de tus silencios
Deja que llegue a los pastos de tus cumbres
Deja que vuelva a soñar con la lucidez de quien nunca durmió.