lunes, 13 de abril de 2015

Matar el tiempo




A veces no es fácil
mantener la cabeza fresca y la mirada baja
oir nada
dejar que resbale
evitar mirar adentro
en ese instante
en el que dejarías todo convertido en un macizo granítico


¿Adónde fueron los Titanes?
El Tártaro está vacío
todos han escapado

A veces no es fácil
mantener la boca cerrada y las manos quietas
mirar nada
dejar que haga de las suyas
evitar el viento de costado
en ese instante
en el que arrasarías todo

¿Adónde fueron los Titanes?
El Tártaro está vacío
todos han escapado

A veces no es fácil
mantener los hombros relajados y las piernas ligeras
respirar el siseo de las palabras perdidas
masticar los gestos
evitar la lluvia inesperada
en ese instante
en el que convertirías la desolación en pavimento terrenal

¿Adónde fueron los Titanes?
El Tártaro está vacío
todos han escapado


Vacío
el Tártaro vacío
todo lo demás lleno

Vacío
El mundo vacío
todo lo demás lleno

Vacío
El hombre vacío
todo lo demás lleno

Vacío
Vacío
Vacío

¿Adónde fueron?
¿Adónde?



Así comenzó el tiempo que no existe
vacío
nada que lo empuje
nada que tire de él
nada que lo retenga
culpable de nada
atado de pies y manos
inocente de todo
acusado de lo ajeno
campo de batalla de la frustración
territorio de conquistas
Imperio de la nada

Así comenzó a existir
con la titánica condena que pautó el principio
y terminará ahora que el Tártaro vomitó
amasijo agrio de eras apenas nominadas
esputo de épocas memorizadas
materia fecal de siglos desorientados
sudor de cada uno de los que creyeron atraparlo
y resbalaron
y cayeron
en toda su hondura viscosa
ahogando a aquellos que arrastraron a golpe de segundos

Así pervive
hecho barrotes de acero
hecho paredes
hecho mordaza
hecho soga
hecho bozal
hecho Tártaro negro y terrible
hecho justificación de sí mismo
hecho emperador absoluto de lo ingobernable
hecho dios todopoderoso de acólitos nefandos

Así sobrevive
impuesto por necesidad
impuesto por incapacidad
impuesto por abuso
impuesto por ignorancias
impuesto por ambición
impuesto por fuerza
impuesto por desidia
impuesto por causa de fuerza mayor
impuesto por miedo

Miedo
¿Quién tuvo miedo?


Pronto morirá
los Titanes huyeron del Tártaro
han dejado libre el lugar que le es propio
y todos escaparemos.



A veces no es fácil dejar que resbale y haga de las suyas, como una lluvia inesperada.






















viernes, 20 de marzo de 2015

Cajones



Resuenas por mis recodos
Melodía centrípeta
Que hiere los tímpanos de cada amanecer



Rondas mi territorio de interior
Constante ese otro cosquilleo con el que abres y cierras
los cajones en los que escondo
el tiempo que buscas



Y así, mientras intenta quemarme los ojos
un sol cualquiera,
te pienso



Aprendo a trazar caminos a conveniencia:
triangulo geografías
de tiempos remotos y por venir
proyecto desniveles
desde las curvas que insinuan consciencias
dibujo la sinrazón en perspectiva caballera

Azul de ultramar 
 piélago inabarcable
desbordante de memorias amnésicas
y visiones para mañana
o para ayer
denso y liviano
apenas continente
de un exceso de luz que ciega y oscurece
Y Tú

Bermellón
muralla inexpugnable
frontera de extensiones calmas
infinitas
remolinos polvorientos
trotar de manadas desbocadas
estampida de imágenes impensadas
ancestrales
Y Yo

Oro
luz y origen
el sueño pesado del que no se despierta
el fuego fatuo
guía de pantanos y podredumbres
la visión de  las velas
de otras naves
ardiendo en otras batallas
Y El Mundo

Verde
espeso y brillante
abrazo de sicomoro
fuente de cuatro ríos
verde arcano que se desliza desde lo más alto
lo más lejano
el orto de ese tiempo
lecho remoto
Y El Mañana



Resuenas, rondas, abres, cierras
Te pienso

Pienso

Hay un manuscrito
que sólo es nuestro:
geografía cajeada








lunes, 9 de marzo de 2015

Bancos de niebla

A veces el sueño es de bancos de niebla negra,
de vientos racheados que se enredan en la trama de las sábanas... 
A veces el sueño se espesa y viene
deslizándose sin piedad, sin opciones, hasta los pies de la cama,
trepa, abraza
y hay que cerrar los ojos para no ver cómo nos traga.



Y traga voraz e impío,
ya lo sé,
desarticula los miembros que me componen
y teje una nueva vida con cartíagos y astillas
y así, nueva desde lo que fui,
me empuja a las afueras de la existencia
para que recoja los jirones que me arrancó y abandonó
desperdigados junto a la almohada de vacío y vértigo

En el trago del sueño es imposible soñar
deglutida y sola
más real que la vigilia
existo
vivo
me salvo.
En el trago del sueño
soy nutriente y nutrida
Trago corto y digestión lenta.

Disuelta, disgregada, descompuesta, asimilada.
El sueño es amante perfecto
aleja la indiferencia
trae anhelo, temor, deseo y olvido enredados en sus cabellos
y van quedando en las manos,
perfume impregnado en cada hueco vital.


El sueño es charalatán de feria
organillero
prestidigitador
matarife
sastre
arquitecto
embalsamador
...
Y yo escucho, le escucho con devoción infantil
bailo sus melodías sobre los adoquines fríos
dejo que me saque del sombrero de copa
soy su víctima propiciatoria
torso de madera y guata para sus patrones y cortes
solar edificable
cadáver de otras realidades

Y soy su territorio sabido e inexplorado
delimitado  por ausencias
vacío de presencias
invadido por sus pasos presurosos.
su territorio.
Terruño para otros cultivos.
Pago en el que plantar y cosechar otras realidades.



A veces
El sueño es de bancos de niebla negra
y hay que cerrar los ojos para no ver cómo nos traga.







Decalcomanía de Óscar Dominguez (años 40)

viernes, 13 de febrero de 2015

Noche.





Está aquí, aunque pretendan enterrarla los suspiros.

Está aquí, etérea y rotunda, veloz y densa.

Ha llegado con la promesa de volver

Y no habrá voz que la niegue en su luminoso regazo,

Ni batir de alas que acalle su murmullo.





W.A. Bouguereau, "La Nuit" (1883)

jueves, 12 de febrero de 2015

Mundo. Otro.




Una pupila se contrae
Predadora de un destello
Luz que ha de habitar
Las profundidades de un océano de retina
Y la materia gris se estremece
Y los ríos crecen
Y el mar interior se agita entre los montes
Y el viento silba
Y las dunas avanzan
Y los días se quedan quietos
Y el tiempo
El tiempo es relieve y orogenia
Y todo
Todo
Aún más adentro





.

jueves, 29 de enero de 2015

Duro oficio.




Duro oficio
Cuadricular un territorio de silencio
Encontrar una corona dorada
Recortarla con nubes crepusculares
Buscarle sombra de carrasca borde

Duro oficio
Remover la tierra
Olerla
Y que quede la desazón
Colgada de las ramas

El viento hecho añicos en el alféizar de la memoria
Algo quiere decirme
Y araña los ojos
A las risas que me miran desde lejos

No hay nada en este tiempo
Nada.

La lluvia es polvo acumulado en un rincón
Espera seguir discreta mis pasos
Y se arremolina
En las miradas que me escuchan de reojo

No hay nada en este espacio
Nada


Duro oficio
Hacer propio el aire opresor
Y modelar con él la imagen del instante
Filtrarla en sepia para alejarla
Otorgarle la textura del mediodía que quiso ser noche

Duro oficio
Remover la tierra
Olerla
Y que quede el olvido
Enquistado bajo la piel.





viernes, 14 de noviembre de 2014

Olvidé...




Olvidé que era sequía y me agrieté... 
tengo sueños craquelados en sepia y plata 
                                                                por los que oigo correr el agua.



       Hay un lugar, mar adentro de tus ojos,
       de líquida calma dorada
       apenas mecida por el balanceo de tus silencios...
       dedos que acarician las palabras arrinconadas
       antes de lanzarlas al abordaje de mi balsa.



Olvidé que era lluvia pertinaz y me derramé...
tengo sueños ahogados en densas riadas
                                                            por los que escucho gemir lento el lodo.


       Hay una orilla, a la vuelta de tus brazos,
       de arenas húmedas y lunas,
       alumbradoras
       manos que atrapan pensamientos nonatos
       y los insuflan en los rincones de mis sombras.


Olvidé que era río y me desbordé...
tengo sueños fértiles arroyados sin cauce
                                                             por los que oigo discurrir el viento.


       Hay una orilla, oculta entre tus manos
       lejos de las marismas y el dédalo de las historias
       seno tranquilo
       que guarda el sonido primero de la tierra
       y arrulla mis cuerpos varados.


Olvidé que era mar, que era océano, y me calmé...
tengo estos sueños rizados en crestas blancas
                                                               por los que me surcas contra viento y marea.