lunes, 9 de marzo de 2015

Bancos de niebla

A veces el sueño es de bancos de niebla negra,
de vientos racheados que se enredan en la trama de las sábanas... 
A veces el sueño se espesa y viene
deslizándose sin piedad, sin opciones, hasta los pies de la cama,
trepa, abraza
y hay que cerrar los ojos para no ver cómo nos traga.



Y traga voraz e impío,
ya lo sé,
desarticula los miembros que me componen
y teje una nueva vida con cartíagos y astillas
y así, nueva desde lo que fui,
me empuja a las afueras de la existencia
para que recoja los jirones que me arrancó y abandonó
desperdigados junto a la almohada de vacío y vértigo

En el trago del sueño es imposible soñar
deglutida y sola
más real que la vigilia
existo
vivo
me salvo.
En el trago del sueño
soy nutriente y nutrida
Trago corto y digestión lenta.

Disuelta, disgregada, descompuesta, asimilada.
El sueño es amante perfecto
aleja la indiferencia
trae anhelo, temor, deseo y olvido enredados en sus cabellos
y van quedando en las manos,
perfume impregnado en cada hueco vital.


El sueño es charalatán de feria
organillero
prestidigitador
matarife
sastre
arquitecto
embalsamador
...
Y yo escucho, le escucho con devoción infantil
bailo sus melodías sobre los adoquines fríos
dejo que me saque del sombrero de copa
soy su víctima propiciatoria
torso de madera y guata para sus patrones y cortes
solar edificable
cadáver de otras realidades

Y soy su territorio sabido e inexplorado
delimitado  por ausencias
vacío de presencias
invadido por sus pasos presurosos.
su territorio.
Terruño para otros cultivos.
Pago en el que plantar y cosechar otras realidades.



A veces
El sueño es de bancos de niebla negra
y hay que cerrar los ojos para no ver cómo nos traga.







Decalcomanía de Óscar Dominguez (años 40)

viernes, 13 de febrero de 2015

Noche.





Está aquí, aunque pretendan enterrarla los suspiros.

Está aquí, etérea y rotunda, veloz y densa.

Ha llegado con la promesa de volver

Y no habrá voz que la niegue en su luminoso regazo,

Ni batir de alas que acalle su murmullo.





W.A. Bouguereau, "La Nuit" (1883)

jueves, 12 de febrero de 2015

Mundo. Otro.




Una pupila se contrae
Predadora de un destello
Luz que ha de habitar
Las profundidades de un océano de retina
Y la materia gris se estremece
Y los ríos crecen
Y el mar interior se agita entre los montes
Y el viento silba
Y las dunas avanzan
Y los días se quedan quietos
Y el tiempo
El tiempo es relieve y orogenia
Y todo
Todo
Aún más adentro





.

jueves, 29 de enero de 2015

Duro oficio.




Duro oficio
Cuadricular un territorio de silencio
Encontrar una corona dorada
Recortarla con nubes crepusculares
Buscarle sombra de carrasca borde

Duro oficio
Remover la tierra
Olerla
Y que quede la desazón
Colgada de las ramas

El viento hecho añicos en el alféizar de la memoria
Algo quiere decirme
Y araña los ojos
A las risas que me miran desde lejos

No hay nada en este tiempo
Nada.

La lluvia es polvo acumulado en un rincón
Espera seguir discreta mis pasos
Y se arremolina
En las miradas que me escuchan de reojo

No hay nada en este espacio
Nada


Duro oficio
Hacer propio el aire opresor
Y modelar con él la imagen del instante
Filtrarla en sepia para alejarla
Otorgarle la textura del mediodía que quiso ser noche

Duro oficio
Remover la tierra
Olerla
Y que quede el olvido
Enquistado bajo la piel.





viernes, 14 de noviembre de 2014

Olvidé...




Olvidé que era sequía y me agrieté... 
tengo sueños craquelados en sepia y plata 
                                                                por los que oigo correr el agua.



       Hay un lugar, mar adentro de tus ojos,
       de líquida calma dorada
       apenas mecida por el balanceo de tus silencios...
       dedos que acarician las palabras arrinconadas
       antes de lanzarlas al abordaje de mi balsa.



Olvidé que era lluvia pertinaz y me derramé...
tengo sueños ahogados en densas riadas
                                                            por los que escucho gemir lento el lodo.


       Hay una orilla, a la vuelta de tus brazos,
       de arenas húmedas y lunas,
       alumbradoras
       manos que atrapan pensamientos nonatos
       y los insuflan en los rincones de mis sombras.


Olvidé que era río y me desbordé...
tengo sueños fértiles arroyados sin cauce
                                                             por los que oigo discurrir el viento.


       Hay una orilla, oculta entre tus manos
       lejos de las marismas y el dédalo de las historias
       seno tranquilo
       que guarda el sonido primero de la tierra
       y arrulla mis cuerpos varados.


Olvidé que era mar, que era océano, y me calmé...
tengo estos sueños rizados en crestas blancas
                                                               por los que me surcas contra viento y marea.








martes, 4 de noviembre de 2014

¿Qué pasa cuando dejas de mirarme?




¿Qué pasa cuando dejas de mirarme?
Pasa que no ves cómo desaparezco
Bajo las alas de la lechuza que rasga la noche


Desaparezco a la luz de la luna
Porque soy el mordisco que le falta
Y oculto los ojos a la fría sonrisa que desdibuja mi alma
Mientras la agarro para no perderme

Desaparezco tras mis pasos
Porque tu suelo no admite huellas
Y guardo las manos en estos bolsillos agujereados
Que no pueden retener el precio de los recuerdos

Desaparezco en mí, sola de deseos
Abandonada a tu suerte
En esta deriva que me arrastra a mis antípodas
Y me deposita desmembrada donde mueren tus olas

Desaparezco en tus ausencias
Persiguiéndome a tientas
Guiada por un hálito que susurra en mis labios
Sin responder al sordo eco de mis pasos, llamándome


¿Qué pasa cuando dejas de mirarme?
Pasa que empiezo a verte en mí y sangro tus desgarros
Pasa que queda el mundo ciego sordo y mudo


Todo esto pasa
Mientras espero que traigas el ámbar a mis sueños
Y me veas allí





martes, 14 de octubre de 2014

Umbral

Paseo por el borde abrupto que rodea tu herida
Aun sangra despacio, como fluye el aroma
Que me dejas desde tu nuca infinita
Lava tibia detenida.

Hay un abismo bajo mis pies
Que aumenta el negro de su boca si lo miro
Y desaparece con un rictus de sorpresa
Cuando te rozo la mejilla.

Todos los mundos y sus tiempos
Las madres y sus hijos
Los perros y sus aullidos
Los relatos y sus verdades
Las voces y sus mentiras
Todos, todos los que nos esperan
Los que nos olvidan
Todo, todo aquello que será
Lo que desapareció dormido y no pudo despertar.
Todo, todos quedan atrapados... En tu latido

Sigo en el borde
Dibujo tu abismo en mis escarigrafías
Y la memoria es edema
Redondea y suaviza el trazo
Y te escribo para no caer.

Ya pronto
También hablarás otras lenguas
Y comprenderás que suenan sin escritura
Y dicen sin ortografía
Que no necesitan papel que se queme
Ni tinta que se borre con el exceso de luz
Que son sólo tiempo abierto en la piel
por el que no hemos resbalado.
Aún.

Ya sólo se oye una pulsión lejana
Aleteo de aquellos pájaros negros
Que creímos huídos a otros territorios
Que siguen el camino de los mapas que ven en nuestros ojos
Y vuelven
Vuelven atraídos a su morada
Vuelven para desaparecer en el agujero negro de nuestros abismos
Que son uno...
Umbral de memorias abiertas en carne viva.